Archivos

Del Amor Ciego al Amor Consciente – Alimentación

cakeCuando decimos lo hago con amor ¿De qué tipo de amor estamos hablando ¿De dónde nace, surge, se genera ese amor?

Desde la filosofía de Bert Hellinger existen varias consciencias que nos mueven hacia la consecución de sucesos en nuestra vida. Una de ellas es la Consciencia Familiar, que es, a mi juicio, la  que mayor fuerza tiene pues nos viene dada directamente de nuestros padres.

Si bien existen la Consciencia del Colectivo, la Consciencia del alma y la Consciencia del Espíritu, estas se descubren e integran, sólo dejando atrás la Consciencia Familiar.

En el camino de mi propio descubrimiento y evolución me encuentro en una etapa de transición entre estas consciencias, al igual que todos. Cada uno a su ritmo y en sus tiempos perfectos.

En una reciente  conversación me di cuenta de cómo opera esta Consciencia familiar ligada a lo que llama Bert Hellinger el “Amor Ciego” y es eso lo que quiero compartir.

Cuando somos inocentes de algo, existe un sabio refrán que reza así “Dios protege a los Inocentes”. Y Si, cuando estamos en la inocencia, somos como niños y una fuerza mayor nos sostiene y nos mueve de manera que nos preserva ante la vida. Este amor viene de esas consciencias mayores que contienen la información de nuestro andar por este espacio/tiempo que llamamos vida, información que nos es dada por paquetes y de múltiples maneras a lo largo de esta experiencia que es vivir.

En esos momentos pasamos por muchas situaciones, en esta oportunidad me voy a referir a la alimentación. Hoy en día se sabe y se conoce ampliamente que hay alimentos que degeneran los tejidos celulares. Estos alimentos no son apropiados a nuestros sistemas biológicos, sin embargo el “amor” con el que mamá nos prepara esa torta de chocolate, amor que es real y sentido y que es trasmitido de madre a hijos, nos conecta con esa Consciencia Familiar de la cual somos parte y ¿quién no quiere sentirse parte de? De esas mañanas de domingo o reuniones familiares o celebraciones de bodas o nacimientos, ¿quién  no…?

Así crecemos alimentándonos de manera amorosa pero inadecuada a nuestro ser bioquímico, lastimamos el cuerpo, sin saberlo y durante mucho tiempo este funciona “Bien”. Pero ocurre que al pasar de los años, comenzamos a sufrir de distintas situaciones como dolores de cabeza, indigestión, alergias y un largo etcétera de condiciones que llamamos síntomas de enfermedades y que pueden terminar en condiciones crónicas como la diabetes, hipertensión o aún más graves, infartos, accidentes cerebro vasculares, trombosis y otro largo etcétera.

 

Mi reflexión ante lo antes expuesto es que mientras estamos en estado de inocencia o ignorancia de una determinada información, el alma familiar nos contiene y nos sostiene a su manera amorosa, aun estando enfermos somos felices de ser igual al abuelo, la tía, la mamá o cualquier otro miembro del sistema. Esto se ha demostrado infinidad de veces a través de las Constelaciones Familiares.

Pero al ser entregada una información diferente a la que hemos manejado, ya sea porque la buscamos de manera consciente o no, entonces se nos coloca en un espacio de decisión. Por ejemplo cuando ya se sabe que la leche de vaca no es digerible por el organismo humano, o que el azúcar refinada actúa como un ácido para los tejidos del cuerpo, o que el café fija la grasa en las arteria… información que nos llega hoy en día de múltiples maneras. Entonces ya dejamos la inocencia para pasar a la responsabilidad. Lo que implica dejar el conocido Amor Ciego para iniciarnos en el Amor Consciente por nuestra Individualidad.

Es entonces cuando se inicia el proceso de reconocer que el Sistema Familiar nos ha cuidado hasta ese momento y ahora nos toca cuidar de nosotros a nosotros mismos. Un movimiento del alma que nos apoya al cambio es decirles a todos desde el corazón y de manera sentida:  “Gracias por todo lo dado, lo tomo todo y me dispongo a dar un paso hacia adelante, a lo nuevo, a lo desconocido, confiando en esa consciencia Superior del Espíritu” consciencia que sólo puede conectar con nosotros a través de los distintos sistemas sensoriales que tiene nuestro cuerpo y que depende de la apertura a entrar en esa conexión de manera consciente.

El amor al cuerpo es el reconocimiento que a través de este es que podemos vivir la experiencia de la vida, si no es con este cuerpo, ¿con qué otra cosa experimentamos en esta forma humana?

¿Todo esto para qué?… Para continuar el fluir del río de la vida en donde estamos inmersos desde nuestra conformación previa a la gestación en forma humana y contribuir con nuestro SER a HACER la realidad que queremos TENER como humanidad.

Más adelante seguiré conversando sobre este tema…

 

Gracias por el tiempo y espacio compartido de corazón a corazón

Imagen1